Escuela Nacional Preparatoria.
La Escuela Nacional
Preparatoria (ENP) ha sido el proyecto educativo de bachillerato más importante
en México, desde su creación y hasta el día de hoy. Su fundación fue un
elemento fundamental de la Ley Orgánica de la Instrucción Pública del Distrito
Federal, expedida por el presidente Benito Juárez el 2 de diciembre de 1867,
quien nombró como primer director al doctor Gabino Barreda.
El primer ciclo escolar de la
preparatoria inició el 3 de febrero de 1868, con una matrícula de 900 alumnos;
doscientos de los cuales eran internos en las instalaciones del Antiguo Colegio
de San Ildefonso, que se ocupó como escuela hasta 1982. Con el paso del tiempo,
la Escuela Nacional Preparatoria salió del Barrio Universitario y,
paulatinamente, se abrieron nuevas sedes en diversas zonas de la Ciudad de
México.
EDUCACIÓN PÚBLICAEl Plan de Estudios de la
Escuela Nacional Preparatoria se diseñó bajó la premisa de la educación como
una condición necesaria para lograr el orden y la estabilidad en México, sobre
todo por el panorama tan crítico que se vivió desde el estallido de la guerra
de Independencia. Su pretensión era la formación integral de los estudiantes y
no solamente educar profesionales. Desde sus orígenes, la enseñanza en la
preparatoria se concibió en su carácter teórico–práctico; en las clases
cotidianas se incluyeron prácticas en los laboratorios, talleres y visitas. Más
aún, el plan de estudios otorgó un cuerpo común de verdades científicas y se
estableció como modelo nacional para las escuelas particulares.
BENITO JUÁREZ
Después de la derrota del
Segundo Imperio, el gobierno mexicano fue reinstalado en la capital del país y
comenzaron a enunciarse leyes para emprender la marcha de la nueva República.
La educación se colocó como una prioridad para la prosperidad de los mexicanos,
a través de la escuela pública. En ese contexto, el gobierno de Juárez emitió,
el 2 de diciembre de 1867, la Ley Orgánica de Instrucción Pública en el
Distrito Federal.
Esta ley reformó el sistema
educativo en los niveles elemental, secundario, medio y superior, quedando bajo
la inspección directa del gobierno federal. Se estableció a la enseñanza
primaria como obligatoria y gratuita, e incluso, se instituyó una escuela para
sordomudos. Asimismo, dicha reforma estableció la instrucción secundaria y la
estructuración de la Escuela Preparatoria.
GABINO BARREDA
Entre 1848 y 1851, Gabino
Barreda estudió en Francia bajo la tutela de Augusto Comte de quien escuchó el
discurso de la Filosofía Positiva. Ésta pretendía un sistema educativo
estructurado en todos los niveles y ofrecía las bases para resolver los
problemas que el país enfrentaba, mediante la educación y la formación de
nuevos ciudadanos.
La Ley de Instrucción Pública
cifraba sus esperanzas de desarrollo, principalmente, en la creación de la
Escuela Nacional Preparatoria; que se constituía bajo cierta influencia
francesa y dentro de los postulados de la doctrina filosófica positivista,
quedando en Gabino Barreda la responsabilidad de organizarla y dirigirla.
Gabino Barreda pensaba que los jóvenes preparatorianos se encontraban en la
etapa más adecuada para introducirlos en el manejo del método positivo.
COLEGIO DE SAN ILDEFONSO
PRIMERA SEDE DE LA ESCUELA
NACIONAL PREPARATORIA
La Escuela Nacional
Preparatoria, el proyecto educativo más ambicioso del siglo XIX, se alojó en el
inmueble del Colegio de San Ildefonso edificado por la Compañía de Jesús
durante el Virreinato. Fue una de las instituciones más importantes de la Nueva
España hasta 1767, año en que el rey Carlos III decretó su expulsión de la
Corona Española.
San Ildefonso abrió sus
puertas oficialmente como sede de la Escuela Nacional Preparatoria, el 3 de
febrero de 1868. Los espacios, que antes fueran para el alojamiento de los
jesuitas, se adaptaron gradualmente en aulas, laboratorios y gabinetes. Se
instalaron también un jardín botánico y un invernadero, así como un pequeño
zoológico. La biblioteca se ubicó en la capilla y se construyó un observatorio.
En la década siguiente, Gabino Barreda autorizó la realización de la obra El
triunfo de la ciencia y el trabajo sobre la envidia y la ignorancia del pintor
Juan Cordero, en el descanso de las escaleras, que años más tarde se demolió
para instalar el vitral La Bienvenida. A principios del siglo XX, el último
elemento arquitectónico construido para la preparatoria fue el Anfiteatro Simón
Bolívar, a cargo del arquitecto Samuel Chávez.
El final de la Revolución de
1910, significó un cambio en el pensamiento alentado por José Vasconcelos,
entonces Secretario de Educación Pública. A partir de 1922, bajo la idea
vasconcelista, la institución acogió a un amplio grupo de pintores para plasmar
en sus muros la historia del país, entre los que destacaron Diego Rivera, autor
del mural La Creación; José Clemente Orozco, del cual se conservan tres pisos
de su obra; y David Alfaro Siqueiros que trabajó en el Patio Chico (actual sede
del Museo de la Luz), entre otros. La presencia de estos artistas en la
preparatoria dio origen a uno de los movimientos más importantes del arte: el
Muralismo Mexicano.
La demanda de estudiantes
obligó a optimizar el uso del inmueble. Se organizaron un segundo y tercer
turno (nocturno), que significó un importante logro impulsado por estudiantes
que trabajaban. En la segunda mitad del siglo XX, se edificaron nuevos espacios
diseñados y equipados para atender las necesidades de la preparatoria marcando
así la salida de la preparatoria del Centro Histórico, siendo la generación
1978-1980 la última en ocupar las instalaciones de San Ildefonso.
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Amor Orden y Progreso |

👍 Buena información
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